Al ir andando de repente el suelo se abre bajo mis pies y me hundo de golpe hasta la cintura, ¡vaya susto!, resulta que debajo del piroplasto está el permafrost que es hielo, a veces hace como cuevas subterráneas al derretirse parte de ese hielo, lo demás lo ha hecho la gravedad…
Fotos: Miguel Motas.
